El camino hacia la mejor sociedad es posible

Persona y sociedad: Tercera sesión de la IV Cohorte de Jóvenes Ciudadanos presentada por Andrea Mesa.

Para la sesión #3 del programa Jóvenes Ciudadanos enfocada en hablar sobre Persona y Sociedad, volvimos a invitar a Andrea Mesa, abogada egresada de la Universidad Carabobo quien cuenta con reconocimientos como el Diplomado en Derecho Internacional y en Humanismo Cristiano (realizado en Guatemala).

Coautora del libro “Contra la represión popular” coordinado por Guillermo Aveledo, parte del staff de profesores en la Asociación Civil “FORMA”, exasistente parlamentaria del político Juan Matheus, secretaria de la subcomisión de Régimen Político de Administración de Justicia y actualmente Coordinadora de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer Venezuela. Andrea dio una clase sobre la persona y la sociedad, invitando a todos los oyentes a formar la mejor sociedad posible siendo personas humanas de bien.

Dividiendo la charla en tres partes, logró definir a la persona humana, a la sociedad en sus distintas ramas y por qué una no podría existir sin la otra. Asimismo, hizo un breve resumen de distintos pensadores y filósofos que dieron pie a la formación de la sociedad política de hoy.

La abogada establece que no se puede hablar del término persona sin cargarla con un apellido, que en este caso sería «humana», ya que cada sustantivo hace especial al otro. Persona es un ser vivo individual, pero le faltaría la humanidad que lo diferencia de otros seres.

En el mismo orden, Mesa dice que el camino hacia la evolución comienza en una piedra, pero superando cada grado de perfeccionamiento evolucionamos a lo que somos hoy: personas humanas. ¿Qué es ese algo que nos hace tan especiales? El concepto de Noûs que desarrollaron los griegos Anaxagoras, Aristóteles y Platón, esto nos permite tener tres elementos fundamentales: inteligencia, voluntad y libertad.

Andrea define la sociedad como un conjunto de seres y diferencia la sociedad humana y la política. La sociedad política se forma cuando los seres humanos (con capacidad de racionamiento, de decisión y de voluntad) nos vemos en la necesidad de agruparnos para solucionar problemas, ella nace debido a nuestra capacidad de pensar; mientras que la sociedad humana se forma simplemente con el conjunto de tres o más personas.

La abogada enfatiza en que los humanos necesitan de alguien más para pensar, desarrollarse, etc., porque hay que pensar en el bien común y poder llegar a acuerdos. También establece que la sociedad es el colectivo donde todos los ciudadanos están trabajando por el bien común y, de la misma forma, también es el reflejo de sus ciudadanos.

En la clase también explica que la virtud es lo más importante para la sociedad según Platón. Es por ello por lo que, para ser buenos ciudadanos, hay que ser personas de bien. El progreso viene de la mano si la sociedad es buena y si los ciudadanos son buenos. Cada una de las personas humanas tienen la responsabilidad de hacer el bien para construir la sociedad.

Andrea durante la clase también explicó una especie de línea de tiempo en la que explica cómo la persona fue evolucionando. Si bien es cierto que en Grecia se filosofaba sobre qué era la persona humana, no todas las personas eran consideradas ciudadanos. En la antigua Roma tampoco se consideraban ciudadanos aquellos que no podían desarrollarse en la vida pública o tomar decisiones. En la edad media, la sociedad se dividía entre el clero, la nobleza y el resto, donde en este último ramo no eran considerados personas.

En la clase, para ir finalizando, se habla de los pensadores que cambiaron la forma de ver la sociedad, pasando por Hobbes, Locke, Rousseau y Kant, quienes establecen cómo debería actuar el Estado y sus ciudadanos para perfeccionarse como sociedad.

Andrea compartió tres documentos que marcaron un antes y un después en la idea de personas y ciudadanos: la Constitución de los Estados Unidos (1787), Declaración de los derechos del hombre y de los ciudadanos (1789) y la Declaración universal de los derechos humanos (1948). Esta última es la que da pie a entender que todas las personas tienen dignidad humana.

Para ella, para poder respetar a los otros seres, necesitamos un orden entre los humanos y ese orden se va dictando mediante la sociedad, ya que los otros seres también forman parte de nosotros.

Entre las expresiones que más nos quedamos para reflexionar de esta sesión, podemos rescatar la siguiente:

«“Si yo me preocupo por mi bienestar y por el del otro, podremos crear una sociedad virtuosa y, por ende, una mejor sociedad”.».

—Andrea Mesa