El Espía Garbo: Un líder que colaboró con el final de la 2da Guerra Mundial Por Lisandro Rosal Valles

Para cerrar cada módulo del programa Jóvenes Ciudadanos, los participantes realizan un ensayo sobre alguna de las sesiones. Hoy compartimos el de Lisandro Rosal Valles sobre Liderazgo, uno de los mejores ensayos del tema.

Seguramente hemos escuchado hablar de personas con cualidades únicas a la hora de  manejar efectivamente graves momentos de crisis; y que, con el paso del tiempo, la  sociedad se ha encargado de darles el calificativo de “líderes”. Sin embargo, ¿A qué nos  referimos exactamente con ello?  

En primer lugar, resulta necesario ahondar en la raíz etimológica de la palabra “Líder”:  proviene del inglés leader y es aquel capaz de marcar “un ámbito en el que los seres  humanos continuamente profundizan en su comprensión de la realidad y se vuelven más  capaces de participar en el acontecer mundial, por lo que tiene que ver con la creación de  nuevas realidades”1. A esa concepción, me gustaría acotar que un líder también busca  dirigir a distintos grupos en determinados contextos con el fin especial de salvar a la humanidad de sí misma. 

Sobre el último punto, me refiero al comportamiento autodestructivo de la sociedad para  imponer su poder por encima de otra al hacer uso de distintas formas de violencia, como son los conflictos bélicos; al mencionar esto, podríamos traer a colación la 2da Guerra  Mundial al ser el conflicto más destructivo de la historia y donde se estima que murieron  alrededor de 55 millones de personas2.Relacionado a esto, remontémonos al año 1912,  hasta Barcelona (España) dónde nacería bajo el seno de una familia acaudalada de la  industria textil uno de los espías más relevantes para la materialización del Desembarco  de Normandía (también conocido como el “Día D”), Joan Pujol.  

Durante su infancia y adolescencia, Pujol tuvo que ver de primera mano tiempos de  confrontaciones políticas y manifestaciones populares de una Europa cada vez más  fragmentada e inestable. Al respecto, en su crónica rememora que su ciudad fue  “escenario de frecuentes huelgas, atentados contra la vida de las personas e intentonas  revolucionarias. Todas las mañanas, cuando mi padre se iba a trabajar, nos decía adiós  como si fuese la última vez. Cada despedida nos desgarraba el corazón”. 

Prestó brevemente el servicio militar hasta que en el año 1936 se produjo el conflicto  conocido como La Guerra Civil Española entre los bandos Republicano (presidido por el  Gobierno democrático) y Nacionalista (conformado por las fuerzas subversivas bajo el  mando del General Francisco Franco). De ahí aprendió el arte de inmiscuirse entre partes  beligerantes que le servirían en el papel a desempeñar en un futuro; Franco ascendió al  poder finalmente en 1939, sin embargo, Pujol no imaginaba que los tiempos pacíficos  durarían apenas unos meses cuando el 1ero de Septiembre Alemania invadió Polonia y, en consecuencia, darían inicio las horas más oscuras de la historia contemporánea. 

“Mis convicciones humanistas no me permitían cerrar los ojos ante el enorme  sufrimiento que estaba siendo desencadenado por el psicópata Hitler. Tenía que hacer  algo práctico; debía aportar mi contribución al bienestar de la humanidad”. Bajo ese  principio, en 1941 se dirige a la Embajada del Reino Unido para tratar de convertirse en  espía, pero es inmediatamente rechazado; entonces, decide cambiar de táctica y ofrece  sus servicios a la Embajada Alemana bajo el precepto de sentirse identificado con los  ideales nacionalsocialistas. Esta vez, corrió con mejor suerte, pudiendo estar infiltrado en  la Abwehr (Inteligencia Militar Alemana) y ganándose la confianza de los oficiales. 

Con relación a ese trabajo, fingió estar en Londres cuando en realidad se trasladó a  Lisboa, donde crearía una red ficticia de espionaje que supuestamente le transmitían  información sobre maniobras militares y desplazamientos navales. Sorprendentemente,  tuvo un golpe de suerte al inventar la supuesta historia de un convoy de barcos ingleses  que iba en dirección a Malta, cuestión que efectivamente sucedió y despertó alertas en  Reino Unido: “Los británicos me buscaban febrilmente. Todo esto parece un cuento de  hadas, pero fue este tercer mensaje el que llevó a los británicos a aceptarme, y el que me  permitió convertirme al mismo tiempo en el contraespía Garbo, del MI5”. 

Luego de eso, sirvió como agente doble al servicio del bando de los Aliados, pudiendo contar con recursos suficientes para mantener a flote su engaño y hacerle llegar a la  Abwher información entre falsa y verídica (a futuro, este sistema se le conocería como “La  red Garbo”). El gran trabajo que marcaría su huella en la historia vino con el desarrollo de 

la operación Fortitude, cuyo fin esencial era desinformar a los alemanes acerca del lugar  donde iniciaría la ofensiva para recuperar el control de Europa; es así como Pujol (ahora  conocido como Garbo) mandó una serie de cartas de forma disuasiva para hacerles creer  que el Desembarco de Normandía era una simple distracción cuando la maniobra  “realmente” se desarrollaría en el Paso de Calais, a 241km de distancia.  

Es de saberse, que el ejército alemán nunca pudo recuperarse de esa pérdida  geopolítica y el 7 de mayo de 1945 firma su rendición absoluta. Asimismo, resulta particular  mencionar, que Garbo se convirtió en la única persona condecorada con los más altos  honores de ambas partes beligerantes (Cruz de Hierro del Imperio Alemán y Orden del  Imperio Británico).  

En definitiva, quisiera traer a colación la pregunta introductoria ¿A qué nos referimos  exactamente con un líder? Y de manera retrospectiva me llega a la mente estos requisitos  fundamentales: debe seguir unos objetivos planteados; tomar iniciativa; desarrollar su  capacidad de aprender e innovar; así como también influir en una circunstancia. Por lo  antes expuesto, diríamos que el espía Garbo pasó infinidad de pruebas donde poco a poco  fue cumpliendo con las cualidades de un verdadero líder, aunque quizás sea la primera  vez que hayan oído hablar sobre él para muchos quienes lean este texto. También, es de  admirar su capacidad de discernimiento sobre la interminable lucha entre el bien y el mal;  tuvo que convertirse en el puente que conectaba estas fuerzas opuestas para el beneficio  colectivo. 

Para finalizar, ¿Qué paso con él después? Algo que seguramente se estarán  preguntando: Joan Pujol fingió su muerte 1949 temiendo una posible venganza por parte  de exmiembros del partido Nacionalsocialista Alemán, instalándose definitivamente en  Venezuela dónde pudo tener una vida tranquila, alejada de su pasado. Actualmente, sus  restos se encuentran en una pequeña tumba dentro del Cementerio de Choroní, estado  Aragua. 

“Sin embargo, mi principal orgullo y mi satisfacción, cuando ahora miro hacia atrás, ha sido saber que contribuí a reducir el número de bajas entre los miles de soldados que luchaban  por conquistar las cabezas de playa de Normandía. Hubieran perecido muchos más si  nuestro plan hubiera fracasado” Joan Pujol García

1(Senge, 1999) 
2(United States Holocaust Memorial Museum)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

GARBO, EL ESPÍA QUE VENCIÓ A HITLER. (2022). Recuperado el 08 de Mayo de 2022, de  https://www.garboespia.com/ 

Senge, P. (1999). La Quinta Disciplina: El arte y la práctica de la organización abierta al  aprendizaje. Barcelona: Editorial Granica. Recuperado el 6 de Mayo de 2022 

United States Holocaust Memorial Museum. (s.f.). Enciclopedia del Holocausto. Recuperado el  06 de Mayo de 2022, de LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL A PROFUNDIDAD:  https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/world-war-ii-in-depth?series=80