HLQE: Dr. José Gregorio Hernández, ciudadano ejemplar

Haz lo que eres (HLQE) es un programa de formación vocacional que otorga herramientas para el desarrollo de la vocación y la construcción del proyecto de vida de sus participantes. En esta oportunidad, compartimos el ensayo de Gabriela Dávila para la clase sobre Cultura Ciudadana, una de las mejores reflexiones del tema.

El Dr. José Gregorio Hernández fue un médico y filántropo venezolano muy destacado del Siglo XIX.

          Destacó no sólo por ser un gran médico y científico y dar aportes relevantes en su época a la mejora de la práctica de la medicina en Venezuela, sino también por su gran valor humano y aporte a la sociedad en general en tema de solidaridad y en pro del prójimo. Sus actos de bondad no fueron sólo para con los enfermos o pobres, ya que desde que empezó a estudiar la carrera de Medicina, daba clases particulares de esta para poder ayudar a sus compañeros de estudio.

          Mucho se puede decir de el Dr. Hernández, pero nunca negar que estuvo dispuesto siempre ayudar al otro sin recibir necesariamente algo a cambio, que, aunque a mi parecer no es malo que un médico quiera progresar con su carrera en el ámbito privado y cobrar por ello, no dejo de admirar el hecho de que una persona dedique su vida a su país y, sobre todo, a su pueblo natal, Isnotú. Cuando este se gradúa de médico, el rector de aquel momento de la Universidad Central de Venezuela de apellido Dominici, le ofrece ayudarlo a instalar su consultorio privado en Caracas, este agradece con humildad, pero renuncia a la posibilidad de obtener mayores lucros por esta vida para dedicarse a atender a la gente de su pueblo Isnotú, y así, a mucha gente sin la posibilidad de pagar consultas privadas.

          Incluso, tanto fue así, que el Dr. Murió una tarde en la que iba a visitar a una paciente en La Pastora y un carro lo empujó y golpeó su cabeza contra la acera, muriendo en seco.

          Me cuesta creer, a mis cortos 18 años y mente quizá un poco inmadura, que una persona dedique toda su vida (incluyendo no sólo tiempo y esfuerzo sin grandes remuneraciones monetarias) y también, la renuncia de deseos tan básicos como los carnales, que nos hacen mortales, porque falta mencionar, que éste también se dedicó una parte de su vida a vivir en un monasterio de clausura por su devoción a Dios. En fin, cosas que no hacen simples mortales, y que por eso hoy en día le atribuimos las facultades de Beato.