JÓVENES CIUDADANOS: Ideologías políticas, Un mal necesario para trascender la política

Para cerrar cada módulo del programa Jóvenes Ciudadanos, los participantes realizan un ensayo sobre alguna de las sesiones. Hoy compartimos el de Gabriela Matute Ríos sobre Ideologías Políticas, uno de los mejores ensayos del tema.

Ideologías políticas: Un mal necesario para trascender la política

“En cualquier caso, una parte de nuestra búsqueda de un mundo mejor debe consistir en la
búsqueda de un mundo en el que no se fuerza a otros a sacrificar su vida en razón de una idea.”
Karl Popper. “En busca de un mundo mejor”. 1994

Una sucesión de regímenes militares en manos de generales andinos, traiciones por doquier, nuevas Constituciones, constantes ataques a la educación, encarcelamientos de dirigentes por pensar diferente, intentos de invasiones frustrados y momentos de sorpresiva tranquilidad que traían consigo pequeñas muestras de democracia antes de repetir nuevamente el ciclo, con la única excepción de que cada nuevo intento era más complicado que el anterior.


No, no hablamos de una película extraída de Hollywood, nos referimos a ese país ubicado en el extremo septentrional de América del Sur donde los venezolanos pensábamos que lo teníamos todo y henos aquí, con casi nada.


Desde hace décadas con el conflicto político venezolano y la posterior llegada de lo más cercano que conocimos de la democracia, el debate ideológico ha estado presente a través de dos grandes partidos políticos como Acción Democrática, fundada en 1941 por Rómulo Betancourt quien años después le haría honor al nombre de su partido y sería reconocido como uno de los padres de la democracia, y el Comité de Organización Política Electoral Independiente, mejor conocido como COPEI y fundado en 1946 por Rafael Caldera.


Con el pasar de los años surgieron distintos partidos políticos de diversas ideologías que lamentablemente nunca llegaron a consolidarse debido al bipartidismo que reinaba en Venezuela. Cualquier partido político que no fuera blanco o verde, era considerado muchas veces como radical y era excluido del juego.


Es aquí donde se comienza a gestar lo que podemos considerar la peor desgracia que ha vivido y que sigue viviendo nuestro país. Por malas decisiones económicas, resentimientos sociales y la falta de una verdadera educación ideológica, las protestas tomaron las calles del país y la democracia colgaba de un hilo una vez más.


Muchos seguro se preguntan sobre dónde quedó esa democracia instaurada con tropezones en 1958, pues fueron Hugo Chávez y el denominado Socialismo del siglo XXI quienes finalmente cortaron el delgado hilo que la sostenía.


A los efectos de este ensayo, es importante destacar uno de los golpes más fuertes de la llegada de Chávez al poder, el debate ideológico fue disminuido a su mínima expresión ya que se encargó de prohibirlo a través de las inhabilitaciones políticas tanto a partidos como a dirigentes quienes eran encarcelados sin motivo alguno. La prensa tampoco estaba exenta de esta barbarie ya que los medios de comunicación pasaron de informar libremente a ser una herramienta de propaganda
socialista.


En la actualidad, el conflicto venezolano traspasa las fronteras tanto de derecha como de izquierda ya que los venezolanos solo buscan una cosa y esa es sobrevivir de la mejor manera posible mientras se enfrentan a un régimen dictatorial difícil de catalogar dentro de una ideología pero el cual tenemos claro que es de todo menos democrático.


En medio de la crisis en la que nos encontramos hemos señalado a las ideologías, siendo el socialismo o en rasgos más generales la izquierda, como las causantes de nuestros problemas, no solo en Venezuela sino en el resto del planeta. Y en efecto, el debate y diferencias ideológicas han generado quiebres dentro de nuestra dirigencia política pero no podemos olvidar lo necesarios que son para estructurar y organizar a la sociedad a través de valores e ideas que tienen en común los ciudadanos, ayudando a generar una hoja de ruta a seguir. Dentro de este debate ideológico es necesaria la existencia de los partidos políticos ya que representan uno de los principales puentes y canales de comunicación entre la sociedad civil y el Estado.

Para poder progresar como sociedad y dejar a un lado las viejas prácticas que nos conducen hacia nuestra destrucción, será necesario reconstruir a Venezuela desde sus cimientos y estabilizar la democracia. La existencia de partidos políticos que representen los distintos ideales de los ciudadanos es primordial, incluso cuando a otros ciudadanos no nos parezcan correctos. Tal como planteó Hayek acertadamente en 1960 pero que sigue vigente hoy, sesenta años después: “La libertad necesariamente significa que se harán muchas cosas que no nos gustan. Nuestra fe en la libertad no descansa en los resultados previsibles en circunstancias especiales, sino en la creencia de que, a fin de cuentas, dejará libres para el bien más fuerzas que para el mal”.