Servir desde nuestros talentos

Para nuestra sexta sesión académica correspondiente a la Escuela de Facilitadores 2021, Visiones de la Educación, contamos con la licenciada en Educación mención ciencias pedagógicas y coach ontológica Mariana Pagés, junto al presidente y vicepresidente de Área Índigo, Richard Tovar y Ángel Nieves, conversamos sobre nuestro papel en la sociedad, la “tizana” compuesta por cada uno de nosotros, “frutas” de distintas índoles. Fue una sesión abierta a todo el que quisiese participar. 

“Tizana social”

 Richard nos comentaba que la sociedad actual está compuesta de personas distintas, con propósitos distintos y funciones variadas para la prosperidad en ella. Durante la sesión, nos propuso compararnos con una fruta que nos describiera y luego comentarlo. La variedad de frutas nos evidenció que cada uno es distinto, es infinita la variedad de sabores y colores de estas pero juntas aportan, desde sus dulzuras y sinsabores, a nuestra tizana social.

Hoy en día vivimos bajo conceptos preconcebidos de lo que debemos hacer y hacia dónde caminar -casi ciegamente- basándonos en lo correcto y necesario para ser alguien. Es importante mencionar la vitalidad de la formación académica para el conocimiento propio de nosotros mismos y de la verdad, siempre y cuando estemos apuntando a nuestro fin último. La necesidad de ayudar a las personas a ser mejores no es una labor exclusiva de profesionales estudiados y doctores en la materia, sino de nosotros también: personas con grandes talentos para servir, nos comentó Pagés

Nos expresó también que la sociedad nos succiona a estar dentro de una cajita pequeña en la cual debemos crecer. Cajita que posee las normativas de vida para ser quienes somos y, tal como nos comentó Mariana, cada uno de nosotros está para ser quien esté llamado a ser y cada uno tiene un diferente fin último.

Ayudar a ser mejor

Cuando tratamos de ayudar a las personas debemos tomar en cuenta que lo hacemos para potenciar tanto sus habilidades como las desventajas que posea. Cada individuo está en una constante búsqueda de saber quién es y dónde se oculta la tan ansiada felicidad. Entonces, como facilitadores, debemos ayudar a llegar a ser a las personas. Pero, ¿cómo lo hacemos?

Para ser de ayuda a los otros, tal como Pagés nos comentó en base a sus estudios como coach ontológica, es esencial el conocernos a nosotros mismos. De esta manera, impulsamos que otros también se conozcan, brindamos herramientas, apoyamos y escuchamos para que ellos también se escuchen al hablar.

Debemos aprender mejor y renovar las “recetas vencidas” de la pedagogía actual. El objetivo es generar aprendizajes en las personas, la compresión de los temas y, tal como nos lo comentaba Tova, “no estudiar para tener la razón sino para conocer la verdad”, frase que nos lleva a la reflexión sobre cómo poco a poco nos aproximamos a la verdad y es allí en donde se encuentra la verdadera libertad. 

Ser distintos nosotros primero que todo

Richard nos incitaba a como educadores hacer de una manera distinta, no para ser geniales y elogiados por ser “cool” sino porque en lo más profundo de nosotros tenemos el deseo de ayudar y guiar a las personas hacia la verdad, el bien y la felicidad. Esto sucesivamente va a mostrarnos el fruto de estar cambiando la sociedad en la que nos desenvolvemos, desarrollarla y hacerla grata.

Por eso, ¡vamos! vamos a cambiar al mundo desde nuestro amor en cada una de las cosas que haces, desde nuestra pasión y entusiasmo por hacer de nuestras vidas -y las de los otros- una verdadera felicidad.