Teach Design y Educación Alternativa

Para nuestra quinta sesión académica correspondiente a la Escuela de Facilitadores 2021, Teach Design y Educación Alternativa, contamos con el presidente y cofundador de la agencia Área Índigo, Richard Tovar, con el que estuvimos conversando sobre la evolución de la didáctica de aprendizaje y la promesa académica actual a la que debemos “romper” y reconstruir.

La promesa académica

“El redondito perfecto con el que nos muestran cómo es la vida hay que romperlo”, Richard nos comentaba que la vida –tal como en la serie Loki de Marvel- es un cúmulo de universos paralelos, vertientes que nos llevan a otros lugares y así sucesivamente sigue desglosándose. Es decir, estamos en constante cambio.

Entonces, la promesa académica que nos ofrecen en las áreas de estudio es circularmente perfecta y procuran formarnos como aprendices íntegros para nuestro contacto con el mundo, pero, nos encontramos perdidos. Las realidades, tal como lo expresaba Tovar, son paralelas, no se tocan, la universidad por un lado y el mundo por el otro.

La unión de estas paralelas conlleva a que se aprenda realmente para hacer. Richard comentaba una frase con cierto humor en la que hacía referencia a este primer contacto con la realidad: “Ay, esto no se parece a lo que me decía el profesor de geografía II”. En cierto sentido, la promesa académica falla por la forma de enseñar, una forma cuadrada.  

Una forma de enseñar cuadrada

“La educación del futuro es hoy”. Nuestro conocimiento caduca rápido (en 24 horas aproximadamente), un avance progresivo que cuando pensamos haberlo adquirido todo, ya caducó. Entonces, ¿qué hacer? Richard nos recomienda aprender mientras experimentamos, él lo califica como “experimiento”, experimentar para generar conocimientos.

Esta forma de enseñar ayudará al avance de la educación de hoy en día, en donde las personas educan tal y como las educaron, es decir, se repite un procedimiento obsoleto con personas totalmente distintas. Nos comentaba que la mayoría de los educadores que llevan tiempo desempeñándose en estas áreas afirman “no educar mal” pues tienen experiencia, pero, en cierto sentido, no está mal el cómo educan sino el cómo ellos están aprendiendo. 

El sistema educativo que se implementa es atemporal, a distancia, y no solo por la cuarentena de la pandemia, sino por la reproducción de paradigmas que no nos sirven ni como educadores ni como aprendices.  Debemos formar a humanos competentes, pero, ¿cómo lo hacemos? Aquí Richard nos lo explica.

Como agentes promotores

Tenemos varias verdades que reconocer antes de continuar. Primera verdad, tenemos que cambiar como agentes promotores de la formación ya que es necesario cambiar nosotros primero, para que el otro cambie; Segunda verdad, nuestro aprendiz ha migrado a nuevas tendencias profesionales; y nuestra tercera y última verdad –de las más importante- es que tenemos la responsabilidad de traducir los problemas y habilidades de las personas en oportunidades para aportarlas a la sociedad.

Esta última verdad es realmente importante pues debemos enfocarnos en las personas, en sus necesidades e intereses que van conectados a sus problemas. Impulsar sus ideas e iniciativas, enlazarlos a proyectos que desarrollen sus habilidades individuales y eso les conlleva a encontrarse con sus competencias, prestar sus servicios y tener un rol en la sociedad. Cada persona tiene un valor en la sociedad, es diferente para cada cual pero realmente fundamental para su desarrollo.

El pensamiento del diseño basado en el aprendiz, es una herramienta que nos proporcionó Richard durante la clase y que también la podemos encontrar en su página web (Área Índigo). Consta que nosotros, como educadores y ahora diseñadores de nuestro plan de educación, debemos basarnos en 5 pasos para que nuestra educación sea efectiva y personal: empatizar, definir, idear, prototipar y testear; que van en conjunto de estas preguntas: a quién, por qué, para qué, qué.

Como herramienta fundamental, idónea y pulcra en su diseño nos recomendó el Teach Canva –también en su página web- en donde nos guía mediante una imagen interactiva por los distintos pasos que se deben seguir para lograr una formación efectiva al momento de educar.

Debemos romperlo

Para culminar, nos comentó en varias ocasiones: “debemos romperlo”. Romper la perfecta promesa académica y romper la didáctica forzosamente cuadrada, en concreto, ser consciente del problema de forma que tiene la educación hoy en día. “Es nuestra labor acudir al llamado de emergencia y operar con disciplina  nuestra educación que está en terapia intensiva”.

¿Cómo lo vamos a lograr? A través de la educación alternativa, por eso estamos en la Escuela de Facilitadores 2021,  porque aprendemos a enseñar al aprendiz enfocados en el  acompañamiento del individuo y en sus dimensiones: conceptual, filosófica, corporal y social para el desarrollo de competencias específicas según las necesidades, intereses y demandas de este y su entorno.